El concepto athleisure ha adquirido una gran relevancia en los últimos años, transformando el ámbito de la moda mediante una propuesta que fusiona confort y estilo. El estilo athleisure integra prendas deportivas con ropa casual para ofrecer una apariencia funcional y atractiva, ideal para el ritmo de vida contemporáneo. Esta tendencia ha logrado consolidarse y puede apreciarse en pasarelas, espacios laborales y diversas calles alrededor del mundo.
Trayectoria y desarrollo del athleisure
El concepto de athleisure proviene de la combinación de los términos «athletic» (atlético) y «leisure» (ocio). Con el ritmo cotidiano volviéndose cada vez más dinámico, empezó a demandarse una indumentaria capaz de brindar comodidad y libertad de movimiento sin renunciar al estilo. Durante la década de 1970, cuando los chándales y las zapatillas deportivas comenzaron a popularizarse fuera del entorno deportivo, se fue consolidando el concepto tal como se entiende en la actualidad.
El mercado del athleisure ha tenido un crecimiento significativo. Según estudios de mercado, en 2019 las ventas globales superaron los 300 mil millones de dólares, y se proyecta un continuo crecimiento a medida que más personas adoptan estilos de vida saludables.
Características distintivas del look athleisure
Comodidad y funcionalidad: Ambas cualidades resultan esenciales, y por ello se emplean tejidos como el algodón, la lycra y otros materiales transpirables para ofrecer una sensación flexible y confortable.
Estética deportiva: El look athleisure no solo se trata de comodidad, sino de lucir bien. Prendas como leggings, sudaderas y zapatillas deportivas se combinan con accesorios de moda para crear un conjunto atractivo.
Versatilidad: Una de sus mayores ventajas es la versatilidad. Con el mismo atuendo, puedes ir al gimnasio, tomar un café o incluso asistir a eventos informales.
El impacto cultural del athleisure
El athleisure ha trascendido más allá de ser solo una tendencia de moda. Ha influido en cómo las sociedades perciben el balance entre la vida laboral y personal. En países donde el ritmo laboral es intenso, como Estados Unidos y Canadá, el athleisure se ha convertido en un símbolo de la necesidad de encontrar ese equilibrio, sugiriendo que uno puede estar cómodo y presentable al mismo tiempo.
Además, la popularidad mundial del athleisure refleja cómo han ido cambiando las pautas sociales relacionadas con la forma de vestir. En metrópolis como Nueva York, Londres y Tokio, resulta cada vez más común encontrar ropa deportiva en espacios que antes solían requerir un estilo considerablemente más formal.
Muestras dentro del ámbito de la moda
Muchas marcas líderes han aprovechado esta tendencia, y compañías como Nike, Adidas y Lululemon han ampliado sus catálogos incorporando líneas de uso cotidiano que conservan un estilo deportivo. Incluso casas de moda de lujo como Gucci y Chanel han lanzado colecciones inspiradas en el athleisure, donde combinan la alta costura con la practicidad propia del ámbito deportivo.
Los atuendos habituales incorporan sneakers de autor, leggings de corte refinado y una chaqueta deportiva sofisticada, lo que da como resultado un estilo que fusiona comodidad con un aire impecable.
El athleisure representa mucho más que una moda pasajera; encarna una transformación cultural orientada a diseñar una vida que combine actividad, comodidad y estilo. En un entorno donde la versatilidad se vuelve esencial, esta corriente se ha integrado sin esfuerzo en el vestuario diario, brindando alternativas funcionales y sofisticadas al mismo tiempo. Como elemento clave de la moda actual, nos impulsa a reconsiderar los límites entre lo estético y lo práctico.

