Max Verstappen es inacabable | Fórmula 1 | Deportes

Max Verstappen durante el Gran Premio de Abu Dabi.ALI HAIDER (EFE)

De Max Verstappen se ha dicho prácticamente todo. Sin embargo, una de las mejores definiciones que se han hecho recientemente del tricampeón del mundo de Fórmula 1, de quien parece destinado a cuestionar la etiqueta de GOAT –en inglés, el mejor de todos los tiempos– que comparten Michael Schumacher y Lewis Hamilton, es Sebastian Vettel. “Max es un gran piloto, se adapta muy rápido a cualquier circunstancia y es capaz de sentirse cómodo en la incomodidad. No es de esos que se distraen por las mañanas pensando qué zapatillas se va a poner”, decía de él el alemán, hace unos días, en una charla con Martin Brundle, ex corredor y comentarista televisivo.

Esta radiografía refleja perfectamente la psicología de un genio de 26 años que concentra todos los elementos que caracterizan a esos elegidos que el deporte solo ofrece muy de vez en cuando. Cuando aparece uno de estos ‘alienígenas’, en otro de los apodos con los que se les identifica, lanzan mensajes fácilmente descifrables, que en el caso de la F1 quedan para siempre en los libros de estadísticas. Y este año, ‘Mad Max’ ha dejado una huella que tiene pinta de permanecer vigente durante mucho tiempo.

Subido al que la mayoría de rivales han bautizado como el coche más dominante que nunca ha existido, Verstappen y Red Bull han reventado un buen puñado de récords de los considerados importantes. El primero de todos, el de número de victorias en una misma temporada, que este domingo en Abu Dabi, la parada que cerró el calendario, dejó fijado en 19 de las 22 posibles. Esa proporción supone un 86,3% de acierto, el mejor porcentaje de la historia del certamen, por delante del 75% que estableció Alberto Ascari en 1952, cuando el italiano de Ferrari se impuso en seis de las ocho pruebas que se disputaron.

En el circuito del Yas Marina, Verstappen celebró el 54º triunfo de su hoja de servicios, una cifra que le permite superar a Vettel en la clasificación de pilotos más exitosos de siempre, en la que se sitúa en la tercera posición, solo por detrás de Schumacher (103) y Hamilton (91). En una carrera que dominó de cabo a rabo, el buque insignia de Red Bull no dio opción a ninguno de sus oponentes y, de paso, se convirtió en el primer corredor en liderar más de 1000 vueltas a lo largo de un ejercicio. En el cajón le acompañaron Charles Leclerc y George Russell, mientras que Fernando Alonso concluyó el séptimo y Carlos Sainz abandonó. Este es el 21º podio del curso para el Niño Maravilla de la escudería del búfalo rojo, otra plusmarca absoluta que supera la anterior de 18 (2021), que también era suya. Su inercia ha sido brutal en todo momento, pero especialmente de mayo a septiembre, cuando encadenó diez victorias consecutivas, la mejor racha que ha logrado nadie. Red Bull tampoco se ha quedado atrás. Con esta última victoria en Abu Dabi, a la estructura energética solo se le ha escapado una, la que Carlos Sainz se llevó en Singapur, el día en que el equipo de Milton Keynes (Gran Bretaña) sufrió un apagón hasta cierto punto incomprensible. Esos 21 triunfos de 22 posibles suponen un récord inaudito hasta la fecha, que se une al de pruebas ganadas del tirón (15).

“A Max solo le interesa correr en coche, porque es lo que le gusta”, proseguía Vettel, probablemente sin saber hasta qué punto de razón tenía en esa aseveración. Muchos de los pilotos de antes evitaban el trabajo de simulador. Verstappen dedica gran parte de su tiempo libre a competir con Redline, su equipo de ‘esports’ que, como no, tiene como socio a Red Bull. “Mi distracción son los simuladores. Los videojuegos me mantienen en forma. Además, no uso la variante de coches de F1, sino de turismos, de modo que la técnica es distinta”, desgranaba el actual campeón en una entrevista que le hacía David Coulthard. “Es muy interesante, porque la mayoría de los rivales allí no tiene experiencia en conducir en la vida real, pero cuando analizas cómo frenan y cómo maniobran, te das cuenta de que es exactamente cómo se debe hacer”, proseguía el holandés. “Yo tengo velocidad natural en la vida real, pero ellos tienen más que yo en los simuladores y eso me motiva para intentar ganarles”, zanja el chaval que ha firmado la mejor temporada de la historia de la F1.

“Hay veces que hacerlo mejor no significa solo conseguir victorias y títulos. Estoy seguro de que nuestros oponentes se estarán preparando para ganarnos. Nosotros haremos lo mismo”, advirtió el dominador de este 2023.

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